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Comienza hoy una serie de publicaciones que pretenden dar un pequeño resumen de cada uno de los podios absolutos de las 24 horas de Le Mans. Una cita que comenzó en 1923 como una serie de tres pruebas puntuables, en la que cada una de estas tendría una duración de 24 horas y se extenderían a lo largo de tres años -una prueba por año-. Así, el que más distancia recorriese a lo largo de este campeonato que se llamó ‘Rudge-Whitworth Triennial Cup’ sería el vencedor.

El campeonato finalmente se canceló tras concluir el primer trienio, en 1925, ganándolo el dúo de pilotos formado por Robert Sénéchal/Albéric Loqueheux. El resultado de este campeonato fue totalmente diferente a cada prueba de Le Mans. La prueba, como tal, la ganaba el vehículo que más distancia recorriese a lo largo de las 24 horas, mientras que el vencedor de la copa se basó en un porcentaje de acuerdo a una distancia objetivo marcada previamente para cada categoría, diferenciadas en la cilindrada del motor.

Así, el dúo anteriormente nombrado se hizo con la victoria del campeonato, pues un vehículo de 1.100cc que completase 1.012km (110% del objetivo marcado por la organización) saldría victorioso frente a un vehículo de 6.500cc que completase 1.680km (105% del objetivo).

En 1924 comenzó también el campeonato ‘Rudge-Whitworth Biennial Cup, con la misma normativa que la ‘Triennial’, solo que está duró hasta 1952.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1923

1923: André Lagache/René Léonard – Chenard et Walcker Sport

La primera victoria de las 24 horas de Le Mans fue puramente francesa. Los pilotos franceses subidos a bordo del Chenard et Walcker Sport con motor de 3 litros de cilindrada lograron dar un total de 128 vueltas a un joven trazado que ocupaba carreteras públicas que se aventuraban hasta los suburbios de Pontlieu. Un trazado diferente al usado en el Gran Premio de 1906 que también tuvo lugar en esta zona de Francia.

La segunda posición, a cuatro vueltas de distancia, también fue para otro equipo francés formado por los pilotos franceses Raoul Bachmann/Christian d’Auvergne a bordo de otro Chenard et Walcker Sport. También a cuatro vueltas se aventuró otro vehículo francés, un Bignan 11 HP Desmo Sport pilotado por Paul Gros y Raymond de Tornaco.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1924

1924: John Duff/Frank Clement – Bentley 3 Litre Sport

En 1924 comenzó la primera copa bianual, pero quien se hizo con el triunfo absoluto de las 24 horas de Le Mans fue el dúo formado por el británico Frank Clement y el canadiense John Duff. Arrebataron a los franceses la victoria con un vehículo de producción británica, un Bentley 3 Litre Sport que ya contaban con árbol de levas en cabeza y cuatro válvulas por cilindro que permitió recorrer una distancia de 2.077 kilómetros en 120 vueltas.

La segunda y tercera posición fue para los franceses, Henri Stoffel/Édouard Brisson y Gérard de Courcelles/André Rossignol, ambos dúos a bordo de monturas francesas fabricadas por Lorraine-Dietrich, los B3-6. También destaca la participación del primer piloto español en Le Mans, Manso de Zuñiga, que terminó quinto pilotando un Chenard Et Walcker junto con su compañero francés Christian Dauvergne.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1925

1925: Gérard de Courcelles/André Rossignol – Lorraine-Dietrich B3-6

A la tercera fue la vencida. Tras tres años mejorando posiciones, el dúo de pilotos franceses formado por Gérard de Courcelles y André Rossignol se alzó con la victoria con el Lorraine-Dietrich B3-6 de 3 litros de cilindrada y un motor formado por seis cilindros en línea.

Con una distancia recorrida de 2.233 kilómetros, acabaron a cuatro vueltas de ventaja frente al Sunbeam Sport Le Mans de los pilotos Jean Chassagne y Sammy Davis. La tercera posición del podio la logró otro B3-6 pilotado por Édouard Brisson y Stalter. El español Manso de Zuñiga volvió a competir en esta edición, terminando en décima posición con un Chenard et Walcker Tank. Le acompañó también Jules de Ségovia, aunque en una montura S.A.R.A. BDE que no logró dar más de 40 vueltas.

A diferencia de las ediciones anteriores, la salida de la prueba se dio en la recta de Mulsanne -anteriormente en Maison Blanche-, donde por primera vez los pilotos salían corriendo al interior de las monturas al caer la bandera francesa.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1926

1926: Robert Bloch/André Rossignol – Lorraine-Dietrich B3-6

Primera segunda victoria consecutiva para un fabricante en las 24 horas de Le Mans. El fabricante francés comenzó una racha de victorias que, en esta edición de 1926, se completó con un gran triplete logrado por tres dúos de pilotos franceses, todos ellos a bordo de las monturas B3-6.

El primer dúo rodó 147 vueltas y 2.552 kilómetros, estuvo formado por Robert Bloch/André Rossignol, consiguiendo también este último una racha de dos victorias consecutivas al trazado francés. En segunda posición acabaron Gérard de Courcelles/Marcel Mongin, a una vuelta de distancia. En tercera posición y con 139 vueltas terminaron Édouard Brisson/Stalter.

Los pilotos españoles se cayeron de la prueba, una cita que estuvo ocupada por una gran mayoría de pilotos franceses y muy pocos italianos y británicos. Estos últimos a punto de ganar con el Bentley 3 Litre Speed Model que a una hora para terminar la prueba tuvieron un accidente por el que se vieron fuera de carrera.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1927

1927: Dudley Benjafield/Sammy Davis – Bentley 3 Litre Super Sport

En 1926 a punto estuvieron de ganar, pero en 1927 los británicos de Bentley se alzaron con la victoria. Tras la victoria de 1924, Bentley había sufrido una serie de humillantes derrotas. Algo que iba a cambiar de cara a esta edición, en la que formaron una sólida escuadra que dio como resultado una serie de victorias que se extendió hasta 1930. Cabe decir, sin embargo, que Lorraine-Dietrich se retiró de las 24 horas de Le Mans y Bentley se encontró con todo el viento a su favor en una descafeinada edición que además vio recortada la lista de inscritos.

La victoria de la edición de 1927 fue para los pilotos Dudley Benjafield/Sammy Davis, seguidos de los Salmson GS de André de Victor/J. Hasley y Georges Casse/André Rousseau. Bentley se presentó con dos monturas más que desgraciadamente se vieron envueltas en accidentes.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1928

1928: Woolf Barnato/Bernard Rubin – Bentley 4 ½ Litre

El triunfo de Bentley de 1927 atrajo a un buen número de pilotos extranjeros a un duro certamen anual que se estaba estancando en una mera prueba de pilotos y equipos franceses. Por segundo año consecutivo, Bentley se proclamó vencedor de la prueba, con el piloto británico Woolf Barnato y el australiano Bernard Rubin. Barnato formaba, por entonces, parte de la junta directiva de la marca tras ser nombrado presidente de la junta directiva al comprar 100.00  libras en participaciones de Bentley Motors Limited.

Al Bentley le siguió el Stutz DV16 Blackhawk de producción estadounidense, a una vuelta de distancia y pilotado por los franceses Édouard Brisson/Robert Bloch. También de producción americana ocupó tercera plaza del podio un Chrysler 72 Six pilotado también por un dúo de franceses, Henri Stoffel/André Rossignol, todos en la categoría de los 5 litros de cilindrada.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1929

1929: Woolf Barnato/Henry Birkin – Bentley Speed Six

Gracias a la financiación de Woolf Barnato y a los dos triunfos consecutivos, Bentley comenzó a levantar cabeza y ser rentable. Las 24 horas de Le Mans resultaron ser un buen escaparate y los británicos volvieron en 1929 con una gran armada formada por cinco monturas repartidas entre los modelos Speed Six y 4 ½ Litre. Sus contrincantes, entre los que destacaban los Stutz con sus enormes motores de 5.3 litros supercargados y los Chrysler 75 y 77 de 4.1 de cilindrada, poco pudieron hacer.

El trazado se vio modificado, pero eso no fue problema para los británicos que acabaron ocupando las cuatro primeras posiciones tras 24 horas de carrera. La primera plaza fue para el Speed Six pilotado por Woolf Barnato/Henry Birkin, al que le siguieron los 4 ½ Litre de Jack Dunfee/Glen Kidston y Dudley Benjafield/André d’Erlanger.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1930

1930: Woolf Barnato/Glen Kidston – Bentley Speed Six

La época dorada de Bentley parecía no tener fin. Tres victorias consecutivas y, ante todo pronóstico, pintaba de igual forma para 1930. Los enormes Bentley Speed Six con motores de 6.6 litros de cilindrada con bloques de seis cilindros en línea que producían 180 CV de potencia se mostraron duros rivales para los nuevos contrincantes Talbot AO90 y Alfa Romeo 6C 1750 GS. Chrysler desapareció de Le Mans y Stutz continuó probando suerte.

Los americanos no aguantaron el envite y a pocas horas del inicio de la prueba se vieron fuera de esta. Los Bentley Speed Six comenzaban a distanciarse y fueron los que finalmente volvieron a hacerse con la victoria, dando la cuarta consecutiva a un fabricante en Le Mans y a Bentley.

La primera plaza fue para Woolf Barnato/Glen Kidston, lo que le daba a Barnato su tercer título consecutivo en las 24 horas de Le Mans y un nuevo record de distancia, 2.930 kilómetros y 179 vueltas. Seguido de este dúo fue el de Frank Clement/Richard Watney que, con la segunda unidad Speed Six, cruzaron la meta a seis vueltas de distancia del primero, 173. La última posición del podio la cerró otra montura británica, el Talbot AO90 de Brian Lewis/Hugh Eaton.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1931

1931: Lord Howe/Sir Henry Birkin – Alfa Romeo 8C 2300 LM

A finales de 1930 Bentley comunicó que se retiraba de las 24 horas de Le Mans oficialmente, pues según comentaron, habían aprendido lo suficiente sobre la velocidad y la fiabilidad, si bien equipos privados continuaron compitiendo con monturas de la marca. En su relevo llegó Alfa Romeo.

Los italianos venían de lograr victorias en Grandes Premios con los Alfa Romeo P2, la Mille Miglia y la Targa Florio. Viendo la rentabilidad de la carrera, decidieron poner a punto varias monturas de los nuevos 8C con motores de 2.3 litros de cilindrada de 8 cilindros en línea con supercargador. Uno de estos 8C 2300 LM logró la victoria con siete vueltas de ventaja, el pilotado por los británicos Lord Howe/Sir Henry Birkin.

La segunda posición la ocupó un Mercedes Benz SSK de 7.0 litros de cilindrada diseñado por Ferdinand Porsche y pilotado por el ruso Boris Ivanowski y el francés Henri Stoffel. La tercera posición del podio la cerró el Talbot AV105 de los británicos Tim Rose-Richards/Owen Saunders-Davies.

Por primera vez volvió a competir un Lorraine-Dietrich. Un B3-6 similar al que ganó en 1926 que, pese a la diferencia mecánica de las nuevas monturas, logró la cuarta posición gracias a su fiabilidad.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1932

1932: Raymond Sommer/Luigi Chinetti – Alfa Romeo 8C 2300 LM

El trazado de carreteras abiertas se vio remodelado al construir una pista de carreras permanente que, para las 24 horas de Le Mans, usaría también parte del antiguo.

Alfa Romeo, sin imaginárselo, había fabricado una de las mejores bases para sus vehículos de competición, la del 8C. Tuvo versión específica para Le Mans, para la Mille Miglia y para los Grandres Premios. La versión LM ganó ya en su primera edición de las 24 horas de Le Mans de 1931, repitiendo el triunfo el 1932 con los pilotos Raymond Sommer/Luigi Chinetti.

La segunda posición también fue para otra de estas monturas, pilotada por los italianos Franco Cortese/Giovanni Battista Guidotti. A estos les siguió el británico Talbot AV105 de Brian Lewis/Tim Rose-Richards, un fabricante al que más tarde en la historia de Le Mans le llegaría su triunfo tras muchos años de sufrimientos.