Quizás te puedan interesar el resto de publicaciones de la serie:

 

Breve historia: los podios de Le Mans - 1953

1953: Tony Rolt/Duncan Hamilton – Jaguar C-Type

La edición de 1953 de las 24 horas de Le Mans se presentaba como una de las más reñidas hasta la fecha. Hasta un total 69 vehículos de 19 fabricantes diferentes, 56 de los cuales con pleno apoyo de fábrica para luchar por la victoria que, sino absoluta, al menos por la categoría en la que participaban. La razón de esta avalancha de fabricantes se debió también a la creación del campeonato mundial de resistencia World Sportscar Championship, con un calendario formado por pruebas míticas como la Targa Florio, la Mille Miglia, las 12 horas de Sebring y la Carrera Panamericana.

Destacaba además la empresa española fabricante de camiones, ENASA -Empresa Nacional de Autocamiones-, que en conjunto con otra empresa del mismo sector que producía sus propios automóviles, Pegaso, apoyaron la participación española en la prueba. Sin embargo, ninguna de las dos unidades Pegaso Z-102 Spyder tomó la salida. Durante los test previos, el español Juan Jover sufrió un fuerte accidente a 200km/h, viéndose despedido del coche sufriendo una rotura en la pierna. Sin saber si fue por error de pilotaje o error mecánico, decidieron retirarse de la carrera para no comprometer la integridad del resto de pilotos.

El inicio de la carrera fue nuevamente reñido gracias a la velocidad del Allard J2R de Sydney Allard/Philip Fotheringham, al que le seguía la nueva armada británica de Jaguar y sus modelos C-Type liderados por Stirling Moss/Peter Walker. El Allard se retiró tras escasas vueltas y los Jaguar lideraron la prueba con los Cunningham C5-R y Ferrari 340MM pisándoles los talones.

Entrado ya el amanecer del día siguiente, un accidente fatal acabó con la vida de Tom Cole, que perdió el control de su Ferrari 340MM en Maison Blanche mientras rodaba sexto. Finalmente la primera posición fue para Tony Rolt/Duncan Hamilton y su Jaguar C-Type, seguido del segundo Jaguar de Stirling Moss/Peter Walker y el Cunningham C5-R de Phil Walters/John Fitch.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1954

1954: José Froilán González/Maurice Trintignant – Ferrari 375 Plus

Para 1954 Ferrari se preparó mejor. Con casi todas sus unidades fuera de carrera en la edición anterior, el nuevo 375 Plus de la serie ‘America’ llegó para mejorar y luchar por la victoria. La Scuderia Ferrari se presentó con tres de estas monturas repartidas entre los dúos José Froilán González/Maurice Trintignant, Robert Manzon/Louis Rosier y Umberto Maglioli/Paolo Marzotto. Sus contrincantes volvían a ser los Jaguar británicos y los Cunningham americanos.

La nueva edición, aun con el atractivo del campeonato WSC, contó con menos afluencia de marcas. Mercedes Benz se centró en la Formula 1, Alfa Romeo cerró su división de competición, Lancia disolvió su equipo y Austin Healey anunció públicamente su retirada debido a la afluencia de cada vez mayor número de prototipos –Sports Prototypes-, lo cual no debía estar permitido ya que la prueba estaba destinada a vehículos de producción deportivos –Sports Cars-.

La victoria fue para el Ferrari 375 Plus de José Froilán González/Maurice Trintignant y su Ferrari 375 Plus que por poco acabaron retirados. Liderando la lluviosa edición a dos horas del final y a dos vueltas de ventaja, el 375 Plus tenía que entrar a reportar gasolina. Cuando fueron a poner de nuevo el motor en marcha, este no quería hacerlo. Perdieron siete minutos y el Jaguar D-Type de Duncan Hamilton/Tony Rolt se pudo en la misma vuelta del líder. Para complicar aún más las cosas, comenzó a llover de nuevo, lo que daba ventaja al Jaguar. Finalmente la victoria fue para el Ferrari, seguido del Jaguar y del Cunningham C4-R de Bill Spear/Sherwood Johnston.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1955

1955: Mike Hawthorn/Ivor Bueb – Jaguar D-Type

La vuelta de los británicos no se hizo esperar más que un solo año. El caballo ganador que habían creado y que estaban desarrollando, unido a una escuadra formada por grandes pilotos como Mike Hawthorn, Ivor Bueb, Tony Rolt o Duncan Hamilton y las enormes ganas que Jaguar ponía al campeonato mundial de resistencia dieron como resultado una nueva serie de victorias consecutivas que se vio cortada únicamente por Ferrari.

Tras ganar en 1953 con el C-Type, en 1955 volvieron a ganar con el D-Type de Mike Hawthorn/Ivor Bueb a la cabeza, si bien el Ferrari 121LM de Eugenio Castellotti/Paolo Marzotto empezó la carrera con un gran ritmo, liderando la prueba hasta que en la quinta hora el motor rompió.

 Otros claros favoritos fueron los Mercedes Benz, que volvieron un año más a Le Mans con los 300 SLR en versión Spyder. A la tercera hora de carrera, fueron los protagonistas del peor accidente que se recuerda de las 24 horas de Le Mans. Un accidente que ensombreció toda la carrera y el resultado final. Mike Hawthorn, como líder de la prueba, decidió entrar a boxes tras adelantar al Austin Healey del británico Lance Macklin. Se cruzó por delante suya, pues Haywthorn rodaba por la parte izquierda y frenó, tras adelantarle, para parar en su puesto de boxes que por entonces no estaba delimitado por un muro. Macklin viró bruscamente hacia la izquierda para evitar al Jaguar, pero Pierre Levegh y su Mercedes Benz no pudieron evitarlo a más de 200km/h, viéndose lanzado hacia la tribuna de meta, envuelto en llamas y explotando por la deflagración del magnesio de las piezas del vehículo.

El resultado fue la muerte de cientos de personas que estaban sentadas en las gradas y que nada pudieron hacer para evitar la fatal trayectoria del 300 SLR. La organización de la prueba decidió continuar la carrera para evitar el masivo tráfico de personas que podían invadir las vías de emergencia. Mercedes Benz se retiró de la carrera a media noche, tras recibir un mensaje por parte de la sede. De hecho, Mercedes Benz no volvió a competir hasta 1989, mientras que Francia, España, Alemania, y Suiza prohibieron las competiciones durante un tiempo.

La prueba continuó su curso de 24 horas de duración y la victoria fue finalmente para Mike Hawthorn/Ivor Bueb seguido del Aston Martin DB3S de Peter Collins/Paul Frére y el Jaguar D-Type de Jacques Swaters/Johnny Claes.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1956

1956: Ron Flockhart/Ninian Sanderson – Jaguar D-Type

Tras el fatal accidente de 1955, el circuito de La Sarthe cambió ligeramente, con nuevas medidas de seguridad como el muro del pit lane y la modificación de la curva Dunlop, lo que permitía una mayor seguridad tanto para el piloto como para el público al no verse expuesto el carril de boxes al rápido paso de los vehículos.

Jaguar, con tres victorias en las 24 horas de Le Mans, volvió en 1956 con unos actualizados D-Type, más ligeros y potentes. Aston Martin, que en la edición anterior pudo saborear el podio, volvía nuevamente con los DB3S para intentar lograr la ansiada victoria que llevaban tiempo buscando. La Scuderia Ferrari volvía, también, un año más a Le Mans, esta vez con las monturas 625 LM y bajo una gran plantilla de pilotos que incluían al español Alfonso de Portago.

La carrera comenzó con lluvia y con el liderato de Stirling Moss y su Jaguar DB3S, que se vio superado en la recta de Hunaudieres por el Jaguar D-Type de Mike Hawthorn. En las vuelta tres, con el miedo de la anterior edición, el drama volvió a hacer su aparición, aunque solo para los pilotos. Paul Frére hizo trompear su Jaguar, al igual que Jack Fairman tras encontrarse con su compañero de equipo en medio del trazado. De Portago no pudo esquivar a este último y chocó contra él. Por suerte, todos pudieron seguir, aunque tanto Paul Frére como De Portago tuvieron que detenerse pocos metros después por la gravedad de los daños y retirarse. Fairman aguantó hasta los boxes, donde tras varias reparaciones también tuvo que retirarse. De un plumazo, se vieron fuera de carrera tres de los favoritos para la victoria.

La victoria de aquella lluviosa edición fue para Ron Flockhart/Ninian Sanderson y su Jaguar D-Type. Por detrás, a una vuelta, acabó el Aston Martin DB3S de Stirling Moss/Peter Collins y, a seis vueltas de este, Olivier Gendebien/Maurice Trintignant y su Ferrari 625 LM. El Ferrari era claramente inferior al resto de vehículos de la categoría, pero estos grandes pilotos lograron alzarlo hasta la última posición del podio.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1957

1957: Ron Flockhart/Ivor Bueb – Jaguar D-Type

Con cuatro victorias absolutas en las 24 horas de Le Mans, Jaguar volvió nuevamente para intentar igualar el record de victorias de la británica Bentley. La edición estuvo marcada por la amplia presencia de fabricantes con opciones de llevarse la victoria absoluta: Ferrari, Maserati, Jaguar, Aston Martin y Porsche. Talbot, en su última participación en las 24 horas de Le Mans, marcó el record en la retirada más temprana de la carrera cuando se rompió la transmisión del Sport 2500 pilotado por el debutante Bruce Halford, quien también se llevó el respectivo record para un piloto.

Peter Collins y su Ferrari 335 S compartido con Phil Hill lideró el inicio de la prueba, seguido de Tony Brooks –Aston Martin DBR1/300-, Mike Hawthorn -Ferrari 335 S- y Olivier Gendebien -Ferrari 250 TR-. Un fallo en el motor, con una rotura de pistón, provocó la retirada del líder, lo que dejaba a Aston Martin liderando la prueba, seguido por los Ferrari, los Maserati y los Jaguar. Porsche se mantenía a la distancia.

La prueba fue un caos, sufriendo roturas los diferentes vehículos que se encontraban entre las posiciones de cabeza. Finalmente, la victoria fue para el Jaguar D-Type de Ron Flockhart/Ivor Bueb, seguido de una amplia escuadra de Jaguar que resultó ser la mecánica más fiable de la carrera, copando las cuatro primeras posiciones. La segunda posición fue para Ninian Sanderson/John Lawrence, seguido de Jean Lucas/Jean Brussin y Paul Frére/Freddy Rousselle. La triunfal entrada de Jaguar fue cortada por el Ferrari 315 S de Stuart Lewis-Evans/Martino Severi, al que le siguió en la sexta posición el último de los Jaguar, el de Duncan Hamilton/Masten Gregory.