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Breve historia: los podios de Le Mans - 1963

1963: Lorenzo Bandini/Ludovico Scarfiotti – Ferrari 250P

Ferari se convirtió, en 1962, en el fabricante con mayor número de victorias en las 24 horas de Le Mans, mientras seguía cosechando triunfos en otras categorías como en la Formula 1. La firma italiana se comenzaba a consagrar como uno de los grandes fabricantes, pero para la edición de Le Mans de 1963 se encontraron con un duro rival, el Aston Martin DP214, sucesor del DP212. De hecho, Aston Martin fue prácticamente el único rival de la prueba, pues el resto de monturas, como las de Porsche y Alpine, apenas llegaban al ritmo de Ferrari y menos aún a la fiabilidad de sus mecánicas.

Aston Martin hizo debutar el DP214 en la prueba, donde el equipo inglés puso en pista dos de estos chasis. El primero de ellos pilotado por Bill Kimberley y Jo Schlesser, mientras que el segundo lo pilotaron Bruce McLaren e Innes Ireland. En cuanto a Ferrari, el equipo favorito para la victoria era el oficial formado por Lorenzo Bandini/Ludovico Scarfiotti, a manos del nuevo Ferrari 250P, ganador por entonces de pruebas como las 12 horas de Sebring. En el segundo 250P se montaron el dúo Mike Parkes/Umberto Maglioli, mientras que la tercera unidad, también favorita, la pilotaron John Surtees/Willy Mairesse. A estas monturas se unieron, a manos de privados, los Ferrari 250 GTO y 330 LMB.

Ya en la carrera, en las vuelta 28, McLaren estaba rodando primero en su categoría y decimo en la general. Tras un relevo con Ireland, este consiguió subir hasta el sexto puesto de la general, pero momentos más tarde uno de los pistones del DP214 falló y el segundo chasis tuvo que verse retirado de la carrera. Lo peor de todo, es que no solo se vio perjudicado el Aston Martin, sino que dejó un buen reguero de 20 litros de aceite sobre el trazado. El resultado, un accidente múltiple en el que se vieron envueltos Roy Salvadori, Jean-Pierre Manzon y Christian Heins. Este último chocó contra otro vehículo, provocando que el suyo estallase en llamas y muriese en el accidente.

Diez horas después, el segundo Aston Martin DP214 rompió otro pistón y se retiraron de la prueba, dejando fuera de toda opción a Aston Martin. Ferrari, en cambio, lideraba una prueba que fue finalmente ganada por Lorenzo Bandini/Ludovico Scarfiotti y el Ferrari 250P, seguido en segunda posición por el Ferrari 250 GTO de los belgas Jean Blaton/Gerhard Langlois van Ophem. La última posición del podio fue para el segundo 250P, el de Mike Parkes/Umberto Maglioli.

Ferrari ocupó las seis primeras posiciones de la clasificación general, dejando en claro el gran trabajo de sus ingenieros y mecánicos y el buen hacer de la factoría italiana.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1964

1964: Jean Guichet/Nino Vaccarella – Ferrari 275P

Con cuatro victorias seguidas, Ferrari parecía imbatible. De cara a la nueva edición de las 24 horas de Le Mans Ferrari llegaba con varias victorias bajo el brazo pertenecientes a la participación en el campeonato mundial de resistencia, el World Sportscar Championship. De entre estas victorias destacaban sin dudas las de las 24 horas de Daytona y las 12 horas de Sebring.

Para la nueva edición de Le Mans, Ferrari se encontró con un gran rival. Una fábrica de vehículos automóviles que intentó comprar la empresa al mismísimo Enzo Ferrari, aunque fracasó en el último momento. Enzo, por entonces, estaba atravesando grandes problemas financieros acusados por la enorme participación deportiva y por las cada vez mayores restricciones medioambientales y de seguridad.

Ford Motor Company quería llegar a un público más joven, pero para conseguirlo tendría que hacer coches que ganasen carreras y que demostrasen su valía como vehículos deportivos. El problema era que no disponían de la infraestructura ni de los ingenieros capaces de realizar estos vehículos, por lo que para ello Henri Ford II intentó comprar la factoría de Enzo, con todo lo aprendido hasta el momento.

Las negociaciones fallaron y Henri Ford II, con un tremendo enfado, quiso demostrar lo que era capaz de hacer. Se enfrascaron en un proyecto millonario del que surgió finalmente el Ford GT40. Este debutó en 1964, y obviamente se inscribieron en las 24 horas de Le Mans para intentar arrebatar el triunfo a los de Maranello.

Estas monturas demostraron ser un fracaso durante los test previos, pero ya en la carrera ninguna de ellas llegó hasta la meta. Un incendio y dos roturas de cajas de cambios dieron al traste la revancha que Henri Ford II quería. Ferrari ganó una nueva victoria, la octava y quinta consecutiva, con los pilotos Jean Guichet/Nino Vaccarella a bordo del Ferrari 275P, sucesor del anterior 250P.

La segunda posición fue para Graham Hill/Jo Bonnier y el Ferrari 330P del equipo británico Maranello Concessionaires, seguidos del Ferrari 330P de John Surtees/Lorenzo Bandini.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1965

1965: Masten Gregory/Jochen Rindt/Ed Hugus – Ferrari 250LM

Desarrollado en un primer momento por Eric Broadley -fundador de Lola Cars-, el proyecto GT40 cambió de manos a favor de Carroll Shelby, quien ya tenía buenos conocimientos de los motores de la factoría al montarlos en sus propias creaciones, los Shelby Cobra. Además, Carroll Shelby contaba con un buen conocimiento de las 24 horas de Le Mans, ganando la edición de 1959 con un Aston Martin DBR1 co-pilotado por Roy Salvadori.

Esta maniobra dio frutos de inmediato y los Ford GT40 quedaron en primera y tercera posición en los 2.000 kilómetros de Daytona, la cita inaugural del campeonato mundial de resistencia. Sin embargo, el motor inicial, el Ford 289, seguía siendo el mayor hándicap al ser poco o nada fiable. Se cambiaron los motores a los Ford 427 de 7 litros de cilindrada de las Galaxie de la NASCAR y se denominaron como Ford GT40 Mk II. En un solo invierno de desarrollo, a Ferrari le había salido un gran rival a batir.

Ferrari se presentó con dos Ferrari 330 P2 derivados de la anterior versión en los que la principal diferencia fue el montaje de un nuevo motor V12. A parte de las dos monturas oficiales, también fueron puestos en pista dos Ferrari 365 P2, uno de ellos por el equipo NART y otro por Maranello Concessionaires, a los que se sumaron otras monturas de equipos privados, como los 250 LM y los 275 GTB.

Los GT40 Mk II fueron los más rápidos, con Phill Hill marcando un ritmo medio de 222 kilómetros por hora, pero ninguno de ellos logró terminar la prueba. De seis que tomaron la salida, ninguno terminó la carrera.

Ferrari ganó su sexta victoria consecutiva y la novena absoluta gracias al pilotaje de Masten Gregory/Jochen Rindt a bordo de la montura Ferrari 250LM. Ed Hugus declaró, tras su muerte y a través de una carta, que pilotó durante una de las sesiones que le tocaban a Jochen Rindt. Los de Ferrari, al no encontrar e Rindt durante el turno en el que Gregory estaba pilotando, decidieron poner al volante a Hugus.

La segunda posición fue para el Ferrari 250LM de Pierre Dumay/Gustave Gosselin, con el Ferrari 275 GTB de Willy Mairesse/Jean Blaton cerrando la última posición del cajón del podio.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1966

1966: Bruce McLaren/Chris Amon – Ford GT40 Mk II

La nueva edición de 1966 se presentaba con victorias de Ford en las 24 horas de Daytona y en las 12 horas de Sebring. Los norteamericanos se presentaron en Le Mans con ocho unidades GT40 Mk II y cinco GT40 Mk I de primera generación, estos últimos a manos de equipos privados.

Ferrari, al igual que en la edición anterior, vio reducida su participación oficial a solo dos monturas. Estas eran actualizaciones del anterior Ferrari 330 P2, ahora denominada como 330 P3. El equipo NART también compitió con una de estas unidades, a lo que se sumaron cuatro 365 P2 de otros equipos privados.

La nueva edición de las 24 horas de Le Mans se saldó con la victoria de los Ford GT40 Mk II oficiales de Shelby, cruzando la línea de meta en la misma vuelta. La primera posición fue para Ken Miles/Denny Hulme, seguido del Ford GT40 Mk II de Bruce McLaren/Chris Amon y de la unidad de Ronnie Bucknum/Dick Hutcherson. El mismísimo Henri Ford II contempló la victoria, viendo como sus pilotos y sus coches eran rodeados por las masas que inundaban el trazado francés.

El final de aquella prueba fue sin duda polémica. La victoria de la carrera fue para la unidad pilotada por Ken Miles y Danny Hulme. Sin embargo, puesto que la normativa del ACO decía que la victoria era para el vehículo que más metros recorría, la victoria fue para Bruce McLaren y Chris Amon, por haber salido en la parrilla de salida veinte metros por detrás del primer clasificado y haberlos recorrido.

Ford, de un plumazo, se había cargado toda la hegemonía que Enzo Ferrari había cosechado en los últimos años. Para Ferrari supuso un completo desastre, con todas sus unidades fuera de carrera a excepción de dos 275 GTB de equipos privados que terminaron en octava y décima posición. Porsche ocupó todas las posiciones entre la cuarta y la séptima con los nuevos 906/6L Carrera 6.

Breve historia: los podios de Le Mans - 1967

1967: Dan Gurney/Anthony Joseph Foyt – Ford GT40 Mk IV

Para 1967 Ford desarrolló un nuevo Ford GT40, inicialmente denominado como J-Car y que resultó ser un completo desastre, especialmente por no haber pasado por el túnel de viento. La montura era tan inestable que acabó con la vida de Ken Miles. Tras varios cambios mecánicos y aerodinámicos, el nuevo prototipo vio la luz como GT40 Mk IV. Dos de ellos fueron entregados a Carroll Shelby y a los pilotos Bruce McLaren/Mark Donohue y Dan Gurney/ A. J. Fort, mientras que el resto fueron para el equipo Holman & Moody y los pilotos Mario Andretti/Lucien Bianchi y Denny Hulme/Lloyd Ruby. A estos se unieron tres GT40 Mk IIB, mientras que los Mk I todavía participaban a manos de equipos privados.

Ferrari volvió un año más con sus nuevas monturas actualizadas a la última versión mecánica, con los problemas resueltos, los Ferrari 330 P4. Como era habitual, los equipos privados abultaron la parrilla con vehículos Ferrari, como los 412P -versión de carreras cliente del 330 P3-, los 365 P2 y los 275 GTB/C.

La parrilla de salida también vio algunas rarezas, como los americanos Chaparral 2F de ala móvil, además de la armada de Porsche con sus 910/6K, 907/6L y 906/6 Carrera 6 y la armada de Alpine con sus A210.

La parrilla de salida se formó con el Mk IV de McLaren/Donohue batiendo la vuelta rápida del Chaparral 2F pilotado por Mike Spence y Phill Hill, seguidos en tercera posición por el Mk IV de Andretti/Bianchi y en cuarta el de Hulme/Ruby. Los americanos se impusieron en la línea de salida, mientras que el primer europeo, el enemigo Ferrari, partió desde la séptima posición.

Sin embargo, fueron estos últimos quienes, ya en la carrera, recuperaron posición tras posición, aprovechando que las monturas  americanas necesitaban parar más veces en boxes. Uno de los Mk IV se retiró de la carrera tras una excursión de Ruby que rompió el cárter de aceite. Andretti sufrió un accidente nocturno que dejó fuera de carrera a una segunda unidad, mientras que la montura de McLaren/Donohue perdió posiciones al quedar atascada durante un valioso tiempo en una de las escapatorias.

El Ford GT Mk IV restante, el de Gurney/Fort, se mantuvo fuera de problemas y lideró la carrera terminándola a cinco segundos del segundo clasificado, el Ferrari 330 P4 de Ludovico Scarfiotti/Mike Parkes, seguido también por otro 330 P4 de Willy Mairesse/Jean Blaton.

El segundo Ford, el de McLaren y Donohue, terminó finalmente en cuarta posición, mientras que el resto de monturas -los Mk 1 y los Mk IIB- no terminaron la dura prueba. Una de las más duras, pues de 54 participantes, solo 16 cruzaron la línea de meta.

Eso sí, Henri Ford II volvía a arrebatarle la victoria a Enzo Ferrari en sus propias narices. Además, con un vehículo completamente americano, desarrollado por la propia Ford y con los dos pilotos americanos. Aquella fue la primera victoria puramente americana en las 24 horas de Le Mans.