El Lotus 94T fue un monoplaza de Formula 1 construido por el fabricante británico para participar en la segunda mitad de la temporada de 1983. Tras el desastre del Lotus 92 con motor atmosférico y suspensión neumática y del nuevo y turboalimentado 93T, sumado a la muerte en diciembre de 1982 del fundador Colin Chapman, en Lotus decidieron contratar a un nuevo diseñador para fabricar un nuevo monoplaza que lograse nuevas victorias. Algo que los británicos llevaban sin saborear desde 1978 -salvo una victoria en 1982, en el Gran Premio de Austria con Elio de Angelis a bordo del Lotus 91-.

Para solucionar el desaguisado, el nuevo jefe de equipo, Peter Warr -anteriormente manager-, contrató al ingeniero Gérard Ducarouge, exingeniero de Matra, de Ligier y de Alfa Romeo.

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El Lotus 94T mostraba un chasis monocasco fabricado con fibra de carbono y kevlar con una altura inferior a la mostrada por las anteriores monturas, lo que mejoraba el centro de gravedad y el reparto de pesos entre ejes. Al igual que el 93T, el nuevo monoplaza montaba el motor V6 turboalimentado de origen Renault, el EF1 de 1.5 litros de cilindrada. Unida al motor se encontraba una caja de cambios manual de cinco velocidades fabricada por el especialista Hewland.

El peso del monoplaza se rebajó en 15 kilogramos, quedando en tal solo 545 kilos. El sistema de suspensión se mantuvo con respecto al Lotus 93T, ganando la partida frente a la suspensión activa. Esta estaba formada por unos brazos oscilantes dobles con amortiguadores de tipo pull-rod con barra estabilizadora, tanto en el eje anterior como en el posterior.

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Con una primera mitad de temporada desastrosa, Lotus demostró su buen hacer y la nueva montura comenzó a brillar tímidamente por los trazados. Nigel Mansell y Elio de Angelis se pusieron en manos del 94T a partir del noveno Gran Premio de la temporada, donde el británico Mansell logró un cuarto puesta en casa.

Para el siguiente Gran Premio, el de Alemania, Mansell tuvo que disputar la carrera con el Lotus 93T debido a los problemas que presentó su montura a lo largo de los entrenamientos. Ambos pilotos se retiraron del Gran Premio y los fantasmas volvieron a aparecer en el equipo británico.

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Sin embargo, y pese a que Elio de Angelis no logró adecuarse al nuevo monoplaza turboalimentado y solo consiguió finalizar en un Gran Premio, siendo quinto en el de casa, en Italia, Nigel Mansell demostró que la nueva montura era rápida y capaz de batir a los mejores de la pista.

Gracias al tercer puesto en el Gran Premio de Europa, donde De Angelis volvió a retirarse, Lotus logró terminar la temporada con once puntos en el casillero, siendo el octavo clasificado. Sin duda no era para vanagloriarse de ello, puesto que Lotus contaba por entonces con siete títulos de constructores. Sin embargo, comparando la primera mitad de la temporada con respecto a la segunda, se podía sacar en claro que el nuevo camino trazado podía ser uno que otorgase nuevos logros. En 1984, con los deberes hechos y los errores aprendidos, el Lotus 94T fue sustituido por el 95T.

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Ficha técnica - Lotus 94T