Sauber-Mercedes

La unión Sauber-Mercedes surgió en 1985, derivada de la producción del Sport Prototipo del Grupo C fabricado por el equipo suizo Sauber, el C8, que contaba con un motor de origen Mercedes.

En Mercedes-Benz tenían, por entonces, la idea de participar en el campeonato del mundo de resistencia y en las 24 horas de Le Mans. Sin embargo, no contaban con un motor competitivo que pudiese darles la victoria desde los que serían sus comienzos. Por tanto, para no malgastar dinero desarrollando todo el vehículo, acudieron a Sauber, quien llevaba varios años en activo dentro del mundial de resistencia y contaba con buena experiencia. Adaptaron el Sauber C7, mejorándolo y adaptándolo al nuevo motor de origen Mercedes-Benz.

Tras un par de años con resultados mediocres, desarrollaron el C9, un Sport Prototipo que fue contando con cada vez más apoyo de Mercedes-Benz hasta que logró el sus primeras victorias en la temporada de 1988, donde quedaron en segunda posición como fabricante, tras fallar en Le Mans. En 1989 hicieron pleno y lograron la victoria de las 24 horas de Le Mans y del campeonato.

En 1990 el sucesor del C9, el C11, fue denominado como Mercedes-Benz debido al gran apoyo de la fábrica germana. El chasis, anteriormente de aleación de aluminio, paso a estar completamente construido con fibra de carbono. Ganaron el campeonato mundial de resistencia de aquel año pero, como las 24 horas de Le Mans no formaron parte del calendario, no se presentaron a la prueba gala.

El final de la unión Sauber-Mercedes llegó al final de la siguiente temporada. En 1991 desarrollaron conjuntamente el C291, pero resultó no rendir como se esperaba y los resultados fueron bastante pobres. Al final de la temporada, en la que quedaron terceros superados por Jaguar y Peugeot, se retiraron del mundial de resistencia y de Le Mans. Mercedes-Benz se centró en el Campeonato alemán de turismos y Sauber en el Campeonato de Formula 1.

C8-PROX     C9-PROX     C11-PROX     C291-PROX